- Lo que tú y yo vamos a hacer no se puede llamar hacer el
amor. Sería una falta de respeto.
- ¿Una falta de respeto?
- Si.
- ¿A quién?
-Al amor.
Tiene que quedar un poco de romanticismo en alguna parte.
En alguna parte. Aunque solo sea durante el primer segundo de la apertura de
las flores en primavera. En alguna parte...
Espero realmente que a algunos capullos les duela
terriblemente al florecer. Que acto seguido se los coman los cerdos y los
conviertan en mierda. Que sirvan de abono a las margaritas de hojas impares. Que la primavera nunca se marchite después de haber acabado con ellos.
Y espero, también, que nunca me regalen flores. Porque no hay ninguna flor que no haya
sido nunca antes capullo, y les cuesta desmasiado conjugar el presente y el futuro, con semejante pasado.
Las flores no duran para siempre, pero los capullos
son increíblemente longevos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario