Hola. Soy Yo. Yo a secas. Tú, para los amigos. Encantada de conoceros, vosotros.
Gracias por abrir mi puerta y entrar en Desaforos, el único lugar que poseo con localidades suficientes para todo el que quiera pasar. Tengo que comprar un felpudo y tal... Esto está muy desangelado, lo siento. El servidor me trae por donde quiere, pero encontraré la manera de ser yo la que lleve los pantalones en todo esto.
No soy muy buena anfitriona, por eso nunca cierro la puerta con llave cuando tengo visita. Si alguien se siente suficientemente valiente y descortés como para abandonarme en medio de una visita, puede irse. Aquí no hay aforo máximo, pero sí derecho de admisión. O lo habría si no estuviese tan sola jaja.
No creo que pueda ofreceros nada que nadie haya contado ya. Es una pena pero, aunque la imaginación humana es grande, no nos engañemos, todo tiene un límite. Si no, que se lo digan a mi cuenta corriente...Y como las presentaciones están tan sobadas, y no se me dan nada, pero nada bien las primeras impresiones, solo me queda decir que si queréis entrar, paséis, pero cerrad la puerta, que se escapa el gato, coño.

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